Posteado por: peregrinodelasrias | Julio 16, 2008

Buscando llaves, una de buena y mala suerte

Hace poco, cuando salía de la oficina para ir a comer, me encontré con la clásica tontería: ¿dónde están las llaves del coche? Después de revisar todos los bolsillos varias veces, desanduve los 200 m que hay del parking a mi mesa. Iba con otro compañero, los dos muy atentos, él riéndose y yo conteniendo los nervios… “No pasa nada, en la oficina no me robarían las llaves, y si no están en el suelo estarán sobre la mesa, o igual caídas junto a la silla…” Eso me decía, y lo que no quería decirme es que había recovecos de sobra para perder las llaves por el camino, o que con lo despistado que soy podían estar en cualquier cajón y no encontrarlas hasta un mes más tarde.

Llegué a la oficina y lo que vi fue esto (podéis ampliar pinchando en la imagen):

¿Veis las llaves? Yo tampoco las vi, pero por el camino tampoco… Aún no estaba nervioso, pero ya estaba pensando en que si llevase 18 llaves en un manojo no las habría perdido… Es que ”mis llaves del coche” son una llave, sin ningún añadido, ni siquiera el escudo del Celta..

Miremos otra vez: suelo, mesa, cajones, detrás del ordenador… ¿Y entre las patas de las dos mesas, debajo del armario…?

Repitamos: suelo, mesa, cajones, detrás del ordenador…

Vale, y ahora que ya no tengo salida, pensemos: las llaves no se me han caído nunca en 10 años, así que si se han caído no fue por caminar, y además las habría oído caer. Tienen que haberse salido al sacar algo del bolsillo ¡el móvil, que hoy me llamaron! O igual al sentarme o levantarme. Hagamos una prueba: sentémonos, saquemos el móvil, volvamos a guardarlo, levantémonos, sigamos con la mirada todo lo que quede en la vertical de los bolsillos… ¡Hey! ¡Ahí! ¡Pero qué cabrona! ¡Vaya sitio! Lo curioso es que se veían ya al llegar a la mesa… Mirad la imagen grande otra vez, que están ahí.

¿No se ven? ¿No? Vaya… pues era fácil: pinchad en esta minifoto, y ahí están, justo en el centro de la foto :-)

Pues eso: ¿tuve buena o mala suerte? Me da igual, lo importante es reírse de todo :-)

Mi hermano me pregunta: ¿cuánto tiempo llevó todo el proceso? Pues como sólo desanduve el camino y miré un par de veces alrededor de mi mesa, fueron 10 minutos. Sí, a mí también me parecieron 10 minutos bastante largos :-)

Posteado por: peregrinodelasrias | Julio 14, 2008

Una de coches

Pues yo estaba encantado con mi C4, y pensaba que un coche para mí era sólo un medio de transporte más o menos cómodo. Algo parecido a un paraguas: me llega con que me cubra, que no estorbe cuando no llueve y que no sea repelente a la vista. Pero amigo, viendo el coche nuevo de mi padre…

Es un Lotus Esprit SE, del año 90 más o menos. Es maravillosamente bonito, de película. Sólo que lo tenga mi padre ya me ilusiona :-) Pero además también es un coche para disfrutar de la carretera (vaya respuesta…). Y como añadido extra que ni se me había ocurrido, y que me sorprendió que me gusase… es un coche para atraer miradas, para sentirse observado, admirado, y hasta alabado. En la primera gasolinera en la que paramos, los empleados se preguntaban por el modelo exacto del coche, una francesa abordó a mi padre para que le dejase mirar el coche de cerca, una pareja se hizo fotos con ell coche… Vamos, que con ese coche, hasta yo me sentiría guapo :-P

Posteado por: peregrinodelasrias | Julio 8, 2008

Nueva imagen en la cabecera

Es lo que se veía desde mi ventana hace una semana. Ahora se ve lo mismo, pero con tonos cada vez más amarillos. La recolección será dentro de una semana o dos… ¿Qué color tendrá para entonces? Es como ver una puesta de sol que dura 7 meses…

Y para que no os la perdáis, en cuanto todos los campos estén cosechados, haré un par de fotos que serán el final del carrusel que estoy preparando, y que publicaré en cuanto tenga de nuevo acceso a una conexión como la web 2.0 manda…

Posteado por: peregrinodelasrias | Julio 6, 2008

Fiestas de San Pedro y San Pablo en Burgos

Son las fiestas grandes de Burgos, aunque hasta hace unos años no eran muy grandes, por lo que me cuentan los burgaleses. Al parecer, se celebraban en un barrio o dos, hasta que el se decidió poner casetas por toda la ciudad sirviendo pinchos y tapas variados, además de un programa de fiestas bastante ambicioso, con fuegos artificiales a diario, conciertos varias veces al día en varias plazas, teatro en las calles, etcétera, además de mantener a los tradicionales gigantillos, las corridas de toros, la ofrenda floral a la virgen…

Yo apenas pude participar de las fiestas, por motivos de trabajo y de cansancio después del trabajo. Sólo el viernes me organicé con los compañeros del trabajo para ir de tapas… Quedamos a las 15:30 en una de las plazas con 20 casetas de pinchos, donde nos atiborramos de los susodichos hasta que cerraron a las 16:30. Aprovechando una terraza a la sombra qu ehabía en la misma plaza, nos quedamos a degustar pacharanes y gin-tonics hasta que dieron las ocho, momento en que las casetas volvieron a abrir. Como os imagináis, aprovechamos para cenar, cambiando de casetas para darle un poco de variedad. Así nos dieron las once y media, momento de disfrutar de los fuegos artificiales (francamente buenos :-). Y ya puestos, nos quedamos por allí de marchuqui hasta que aguantó el cuerpo, que en el caso de trabajadores treintañeros como nosotros, fue la una y media de la mañana. Por supuesto, nos lo pasamos en grande, a base de pinchos, chistes, tonterías, la chispilla que dan los pacaharanes + gintonic + cervezas + caipiriñas, el ambiente festeiro de toda la ciudad, un amigo polaco que acertó muy bien con la fecha para visitarnos…

El año que viene, toca repetir, y estáis todos invitaos, por supuesto :-)

Para que os hagáis una idea, echad un vistazo a las fotos de este compañero de la red (que debe de tener una conexión más rápida que la mía). Pena que no haya fotos de las casetas de pinchos…

Posteado por: peregrinodelasrias | Junio 24, 2008

Gwenda (8 años) sabía que Jesús le decía que no debía pecar o…

Gwenda (8 años) sabía que Jesús le decía que no debía pecar o, de lo conrario, los demonios la torturarían, pero los humanos la asustaban más que los demonios. Si no conseguía robarle la bolsa a sir Gerald, su padre le propinaría una azotaina. Peor aún, su familia sólo tendría sopa hecha con bellotas para comer: Philemon y ella estarían hambrientos durante interminables semanas; a su madre se le secarían los pechos y el recién nacido moriría, como había ocurrido con los dos últimos, y su padre desaparecería durante días y volvería con una escuálida garza o como mucho un par de ardillas que echar en la cazuela. Tener hambre era peor que los latigazos (con los que la castigarían por robar): dolía más tiempo.

Es un texto del primer capítulo de “Un Mundo Sin Fin”, de Ken Follet. Cómo no, el maestro Follet ya me enganchó muy fuerte con el primer capítulo. Utiliza recursos fáciles, pero lo hace con maestría. Y hasta da para pensar en algún que otro párrafo. Por ejemplo, con este que os copio se me ocurrió enseguida:

 - yo en el lugar de la niña, también robaría.

 - yo en el lugar del padre de la niña, no sé qué llegaría a hacer para evitar que mis hijos pasasen hambre.

 - la religión no está para dar miedo.

 - si cambiamos los nombres, podría ser una escena de hoy, con cualquiera de las muchas familias que pasan hambre.

 - la realidad seimpre supera a la ficción…

 - por estas cosas que se me ocurren al leer una novela de entretenimiento, nunca dejaré el mundillo de las ONGs (u otro equivalente que intente mejorar el mundo) :-)

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