Posteado por: peregrinodelasrias | octubre 13, 2007

Morriña 2

Bueno, parece que la palabra morriña sigue teniendo connotaciones demasiado negativas, heredadas de la idiosincrasia gallega y de la difusión que le dio Rosalía en sus poemas terriblemente depresivos y melancólicos (morriñentos). Lo digo porque ya van dos personas que me preguntan que si me encuentro mejor :-) Gracias por preguntar, que siempre se agradece, pero por suerte no hay motivo para preocuparse.

Lo que quería explicar es que me pasé un mes casi sin acordarme de que estaba en Burgos y no en Vigo. Bueno, sí lo supe siempre pero no llegué a sentirme lejos de casa. Supongo que fue una combinación de lo que ya comenté: muchas tareas de las que ocuparme en el día a día, nada de tiempo para pensar más allá de las tareas del día a día, viajes cada dos semanas a Vigo, todo bien o muy bien en Burgos, conectado por internet a los amigos de siempre, a ESF y al foro… De hecho, si hubiera conseguido trabajo en Vigo, también estaría comenzando en una oficina nueva, seguramente en una casa nueva, viendo a la pandilla fin de semana sí fin de seamana no, muy metido en internet, con poco tiempo para el foro social… Por supuesto, no veo a mis padres todos los días, pero antes podía pasarme una semana sin ver a mi padre o coincidiendo con mi madre cuando ya le quedaban sólo unos minutos para irse a dormir (desde que empecé a currar 10 ó 12 h al día los horarios casi no coincidían :-/ Y bueno, los de la pandilla ya sabéis que muchos fines de semana los tenía ocupaos con follones “ONGeros”. A eso se suma que para bien o para mal, puedo vivir sin ahondar en lo que estoy viviendo, pasando casi por encima, como quien ve un telediario por aburrimiento, sin atravesar la pantalla de cristal para sentir lo que sufren los desgraciados que protagonizan las noticias, quedándome con la mirada perdida en la pantalla de cristal, pensando en si puse en la lavadora los calcetines de hoy, o fijándome como mucho en el peinado extraño que lleva la presentadora robótica del telediario de la primera. Muchas veces, me hago consciente de la felicidad de un día o de su gravedad cuando lo repaso en mi diario. Y eso cuando tengo tiempo para él, así que si me paso una semana sin parar y durmiendo poco (como este último mes), acumulo cosas hechas pero no recuerdos, y por supuesto el tiempo se me pasa volando.

¿Qué me pasa desde hace una semana? Que sigo bastante relajado en el trabajo, que ya no tengo que ir todos los días al carrefour, que los muebles ya están todos montados… Y así aparece tiempo para mirar más allá de la pantalla de cristal. Pero lo que veo no son desgracias, ni limitaciones, ni pérdidas. Por ejemplo, la semana pasada, hablando en español con una trabajadora de Vigo, me despidió con un “graciñas!”, y fue el momento en que todas mis neuronas dijeron “¡Hey, que es la primera palabra gallega que escuchas en un mes!” Fue un flash repentino, sorprendente y que hizo que mi cabeza dejase de pensar en cualquier otra cosa. Pero no fue un pinchazo de morriña: me salió una sonrisa recordando que el gallego es mucho más dulce al oído que el castellano, y que hacía 1 mes que no lo escuchaba, como quien se acuerda por una foto a un amigo y sonríe al pensar en lo bohemio que es o lo que sea, y que hace mucho tiempo que no lo ve. Pero todo esto sin sensación ni de abandono ni de lejanía ni de imposibilidad de volver a encontrarse. Simplemente, qué bonito es Vigo, qué bonito, y qué suerte que voy el próximo fin de semana para allá.

Y por último, de la desconexión de la que hablaba hace un post: pues sí, me estoy alejando de alguna gente de ESF y del foro, pero es ley de vida, los seguiré viendo un par de veces al año, y la amistad se va a conservar intacta. Sin embargo, sí que siento que mantengo el contacto como siempre con los amigos de la pandilla y con la familia, a base de sustituir tiempo por intensidad, y también compartiendo con la intimidad de siempre las preocupaciones y las alegrías de todos los días.

Resumiendo: que no pasa naaaa! ¡que toy como siempre! ¡que estoy en una época estupendaaaaa!

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Responses

  1. Ahí, Pedro, ahí. ¡Que no decaiga! ^-^

  2. Bonita entrada!

  3. Hey! ¡Que es mi entrada más kilométrica y ya me la habéis leído varios de principio a fin! Me vais a malacostumbrar… ¡Gracias! :-)

  4. yo tb me la he leído de un tirón! lo de la pantalla de cristal, por cierto, me recordó un libro que leí hace bastante pero que me impresionó como pocos: La campana de cristal de Sylvia Plath. Y ese libro sería el antagónico a tu estado emocional. SIGUE ASÍ

  5. ¿Lémbraste de Samuel Oliveira, que estudiou con nos? O seu pai, que ten un taller de mecanizado en Valga, andivera emigrado en Alemania, e coido que por algún sitio máis (tamén fora sarxento da Legión, ou algo así). Falndo de isto, dicíame unha vez: “Non sei polo que é, pero onde mellor está un galego é en Galicia.”
    Desafortunadamente para nos, temos esa obriga cultural de colonizar o mundo enteiro, e levar a nosa presencia a todas partes. A tí tocouche Burgos ;D
    A ver canto tardan os de Burgos en querer visitar a túa Ría.


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