Posteado por: peregrinodelasrias | noviembre 6, 2011

Impresiones que dejará Vigo a sus visitantes

Como publicaba hace poco, estoy preparando una guía para visitar Vigo. En esta primera entrada de la guía, quiero publicar una especie de introducción, desarrollándola en torno a las impresiones que creo que dejará Vigo a los visitantes.

Yendo al grano, lo primero que notará cualquier visitante es que Vigo es una ciudad bastante grande, a pesar de ser muy poco famosa. El censo es de unos 300.000 habitantes, pero que en realidad deben de ser unos 400.000 (cálculo mío) al incluir todos los que estudian y trabajan allí sin estar censados (o que viven en los pueblos cercanos). La sensación de ciudad grande aumenta por otras dos cosas que notará el visitante nada más entrar en la ciudad: el tráfico es caótico (y por momentos salvaje), y el orden urbanístico brilla por su ausencia. De hecho, la población está muy dispersa porque entre las grandes avenidas totalmente urbanizadas hay muchos espacios de casas bajas con huertas (y además a los gallegos, no sé por qué, nos gusta vivir en casas separadas unas de otras). Además, el tráfico salvaje y las calles desordenadas se suman para hacer larguísimo cualquier desplazamiento dentro de la ciudad, aumentando la sensación de ciudad grande.

Parte Oeste de Vigo, donde se ven las fincas entre las avenidas, las casa dispersas de los arrabales, el polígono industrial de PSA, el puerto, la playa de Samil al Oeste...

También es parte de las primeras impresiones que Vigo es una ciudad muy industrializada: se fabrican en torno a medio millón de coches al año (la fábrica de PSA presume de ser la de más producción y mayor productividad del grupo), la industria naval es la más importante de España, el puerto pesquero es el más importante de Europa, también es importante la produccón de granito, el transporte, etcétera. El visitante puede que vea esta industrialización en los parques industriales que rodean la ciudad, y en el mismo ritmo de vida de los vigueses. Por ejemplo, a las once de la noche entre semana es difícil encontrar a gente por la calle (hay que dormir para levantarse temprano al día siguiente). Y curiosamente, cuando llegua el fin de semana la fiesta nocturna empieza muy tarde (es habitual “quedar” a las once de la noche y volver a las tres de la mañana).

Ya he mencionado el tráfico, pero se merece algo más de atención: el tráfico es horrible. Se debe al trazado caótico y a que los vigueses conducimos sin normas. Cuidadín con los cambios de carril sin intermitente, las rotondas rectas, las incorporaciones temerarias a las autopistas… Aún así, curiosamente no hay muchos accidentes, quizás porque todos nos saltamos las normas de forma parecida. Como anécdota, cuando llevé mi coche a Burgos por primera vez, me llamó la atención que los burgaleses hacían las rotondas cada uno por su carril… Para mí era algo totalmente nuevo, rozando lo increíble  :-)

Cruce de la estación de autobuses, de los más "espectaculares" de Vigo (5 carriles de entrada y 7 de salida, pudiendo combinarlos a gusto, sin ningún tipo de semáforos ni casi de señales horizontales). Curiosamente, después de 10 años pasando todos los días por él por trabajo, nunca he visto un accidente en este cruce.

Rúa Cesteiros

Otra sensación, más bien un hecho ineludible, es que en Vigo hay cuestas por todas partes, y de las pronunciadas. Sólo se camina en horizontal en las zonas ganadas al mar; el resto es un continuo sube y baja. Algún día contaré las colinas que hay en Vigo, pero seguro que son más que las siete de Roma.

Y la lluvia. Cualquiera que visite Vigo sin conocerlo, al volver a su tierra hablará de la lluvia, bien por haber sufrido algunos chaparrones, bien porque no haber visto ni una gota en semanas. Y probablemente sea por esto último: como explico en otro de mis posts, en verano en Vigo no suele llover. Por mi experiencia, puede llover en 4 semanas de las 12 que tiene el verano, y no serán semanas consecutivas. Serán semanas con algún día nublado y “poalla”, o tormentosos; o raramente días en los que se alternen chaparrones de media hora o una hora con horas de tranquilidad. Y casi siempre se puede aprovechar parte del día una vez que las nubes se han retirado. Es decir, hay un cierto riesgo de aterrizar en Vigo en verano y encontrarse con una semana neblinosa y lluviosa, pero es poco probable. Y en todo caso, las temperaturas siempre serán agradables, prácticamente siempre entre los 15 y los 30ºC.

¿Y los vigueses, dejarán un buen recuerdo en los visitantes? Pues “depende”, y digo esto no por hacer el chiste típico galaico, sino porque los vigueses creo que son más abiertos y cercanos que buena parte de la mitad norte de España (dicho esto como resumen de mis viajes y estancias por el norte, y aviso: es una generalización hy una opinión personal, con lo que es perfectamente rebatible). Entonces, estoy seguro de que la mayor parte de los visitantes del norte verán así a los vigueses. Ahora bien: también por mi experiencia viajera, siento a los vigueses menos dicharacheros y festivos que las gentes del Sur y de la costa mediterránea, con lo que los visitantes de esta zona nos verán como “cerrados” y algo aburridos. Eso sí, algo que me han comentado casi todos los compañeros que fueron a vivir a Vigo un tiempo: los vigueses acogemos muy bien a los visitantes, tanto en el trabajo como al salir de él.

Vista desde el Castro (centro de Vigo) hacia el interior de la ría.

Ahora bien, lo más impresionante de Vigo, lo que dejará huella seguro al turista, es la belleza de la ría de Vigo. Puede haber lugares igual de bonitos que la ría, pero claramente más bonitos, no los hay. Y lo digo después de haber visto unos cuantos lugares popularmente conocidos como  “inigualables”, de la sierra gaditana al Bósforo, pasando por los Alpes, Luxemburgo, el valle del Danubio…. Merece la pena visitar las playas, las Cíes, las carreteras de la costa, los pueblicos de pescadores, etcétera.

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Responses

  1. No soy de Vigo (así que no me pueden acusar de chovinismo bienintencionado, jejeje), pero he de decir que comparto 100% con Pedro lo de la belleza de la ría (y aun podría serlo más si en España hormigón no fuera sinónimo de paisaje…) tras ver otros lugares presumiblemente inigualables

  2. Me alegra tener una opinión coincidente con la mía. Gracias, Sergio. Espero que lleguen más comentarios en la misma línea (y si no, modifico la entrada para adaptarla al sentir mayoritario).

  3. Hola, la verdad a nosotros Vigo no nos gustó mucho… le faltan monumentos que le den alma.

    • Visitaste el poblado castrexo en O Castro?. Tiene tres viviendas reconstruidas y una guía muy maja que te puede explicar todo genial.
      Otro sitio especial es la villa romana de Toralla. Restos de una villa al lado de la playa. Y con reconstrucción teatralizada de la vida de aquella época todos los jueves en verano. Y seguimos con los romanos en Salinae, restos de unas salinas romanas que aparecieron debajo de la calle Rosalía de Castro.
      Si quieres conocer algo de la vida enxebre gallega hay un pequeño museo etnográfico, el Museo Liste. Y puedes ver los restos de otro castro en la playa del Museo do Mar o pasear por los jardines del Pazo de Castrelos.
      También “monumentos” naturales: ir de senderismo por la ruta del río Eifonso o ver atardecer desde el Monte de los Pozos.
      A simple vista, Vigo puede parecer poco atractiva, caótica e industrial, pero hay que conocerla. Y, sinceramente, yo no la cambio por otro sitio.


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