Posteado por: peregrinodelasrias | enero 15, 2012

Mis mejores fotos del 2011

Como indica el título de la entrada, acabo de hacer una selección de mis fotos del 2011. Están aquí, en mi cuenta de Flickr. Son una docena de fotos que he elegido entre las 300 ó 400 fotos que hice en 2011 (no las he contado, pero por ahí andarán). De estas, hay cuatro que realmente me gustan, que son las que dejo al final de esta entrada.

Me he decidido a publicar alguna más en el álbum de flickr porque  además de las mejores, hay otras fotos que se pueden disfrutar, aunque no sean fotos tan conseguidas.

Y estoy contento con mi “ratio”: una foto muy buena cada 100 y una salvable cada 10. Por supuesto no son fotos lo bastante buenas como para ganarme la vida con ellas, pero sí para disfrutarlas yo, y creo que también la familia y los amigotes. Me llega para justificar el tiempo que le dedico a la fotografía.

         

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Posteado por: peregrinodelasrias | enero 4, 2012

Guía turística para disfrutar Vigo: los alrededores

Última entrega de la “pequeña” guía para disfrutar de Vigo en unos pocos días. En esta entrada, más que hablar de Vigo propongo excursiones por los alrededores, que ya no son Vigo en sí pero sí que son parte lo que se puede disfrutar con desplazamientos en coche de como mucho una hora. Santiago necesita bien a gusto un día para ver lo esencial, y quedaría mucho para otras visitas (vamos, que más bien merece un viaje para él solo), y los demás destinos pueden verse en medio día.

4.1 – Y de los alrededores, lo mejor es Santiago de Compostela (a 45 min en coche más aparcar, claro). Junto con toda la belleza que nos regala la naturaleza en Galicia, Santiago es sin duda lo más bonito que tenemos “na terriña”. Tiene tanto para ver y comentar que lo dejaré para otra entrada, si bien se podrían escribir hasta libros (por ahora os dejo la web oficial de turismo y unas fotillos).

         

4.2 – Hacia el sur, merece mucho la pena ver el monte Tecla. Está en la desembocadura del Miño, en la frontera con Portugal. Tiene un castro celta inmenso, que está recuperado en parte y que merece la pena visitar. Además, desde la cima del monte se puede ver el océano abierto, muchos kilómetros de costa al sur y al norte, y muchos kilómetros también hacia el interior, siguiendo el estuario del río Miño. Se suma tanta historia y tanta naturaleza que es fácil que se convierta en otro lugar inolvidable. Muy recomendable aprovechar para ver la puesta de sol.

         

4.3 – Tuy y Valença do Minho: son dos pueblos relativamente grandes, que se encuentran uno frente a otro. En tiempos, eran dos pueblos fortificados, uno portugués y otro español, que vigilaban uno de los pasos más importantes sobre el Miño (en las fotos de este párrafo, Tuy a la izquierda y Valença a la derecha). Hoy es todo amistad entre los dos pueblos, y cada uno conserva la historia a su modo. Tuy tiene una catedral gótica bastante interesante (muy recomendable entrar y ver el claustro), y un casco viejo con callecitas típicas de la Galicia antigua. Valença conserva muy bien una fortaleza del siglo XVI, y también conserva un barrio típoico portugués dentro de la fortaleza. Además de comparar los dos estilos gallego y portugués, se puede comprar en alguna de los muchísimas tiendas textiles de Valença (buena parte de los ingresos del pueblo vienen de ventas a turistas, sobre todo de ropa, toallas y trapos de cocina). Hablando de tiendas, cerca de Tuy se encuentra el “outlet” de Tuy, donde unas 20 tiendas comparten un centro comercial supuestamente muy barato (pero mi novia no compró nada en el outlet y sí en Valença :-).

         

         

4.4 – Bayona: es como la Marbella de esta zona de la costa. Es decir, conserva algunas calles típicas de pueblo pesquero, pero en la que todos los bajos están destinados al ocio y al turismo. Además, la bahía de Bayona es muy bonita (se puede ver desde la Virgen de la Roca, un monumento en una colina cercana), y junto al puerto del pueblo hay un castillo que hoy es parador nacional. Es muy recomendable darse un paseo por la parte antigua del pueblo y otro rodeando el castillo por su paseo marítimo.

4.5 – Pontevedra: la capital también merece una visita, por la parte vieja de la ciudad y los jardines.

    

4.6 – Nigrán, Gondomar, Ramallosa… Son una serie de pueblecitos en el val do Fragoso o en la costa donde desemboca el valle. Es una zona preciosa, pero con apenas un par de calles para ver por pueblo. Espectacular la playa América.

Playa América en primer término, con Bayona al fondo.

4.7 – Combarro: es el pueblo más típico (y turístico) entre los pueblecitos pesqueros de las Rías Baixas. Está en la ría de Pontevedra. Lo más destacable son los hórreos y las casas a pie de playa, con escaleritas para bajar a la playa a por la “gamela” (en las fotos se ve esta zona, con marea alta y baja).

    

Posteado por: peregrinodelasrias | diciembre 30, 2011

Pequeña guía turística para disfrutar de Vigo: la ría

Siguiendo con la pequeña guía para disfrutar de Vigo, hoy os presento los imprescindibles de la ría de Vigo. Puede ser el paso siguiente a los miradores, porque seguro que en cuanto paséis por alguno de los miradores ya estaréis pensando en los mejores sitios para disfrutar de la ría. De hecho, si tenéis sólo un par de días, casi os aconsejaría obviar los paseos por la ciudad e ir directamente a la ría.

No voy a entrar en su riqueza medioamiental, que es mucha (y me falta un enlace para poner aquí sobre ese tema). Presentaré sólo la parte más mundana, la de disfrutar de sus playas, sus vistas, etcétera. Empezando por un par de mapitas para situaros, después sigo con varios puntos a visitar:

3.1 – Y de la ría, lo mejor sin duda son las Islas Cíes. Son tres pequeñas islas alargadas, dos de ellas unidas por una playa y un puentecito discreto. Del lado del Atlántico, tienen unos acantilados no muy altos (100 a 200 metros) pero bastante bonitos; y en el lado que da al interior de la ría, una serie de playas paradisíacas. Por muchas fotos que veáis, las islas os maravillarán nada más bajar del barco (en esta entrada tengo muchas fotos de las islas, y una declaración de amor hacia ellas). Recomendable: pasar el día completo en las islas, cogiendo el primer barco y volviendo en el de las seis de la tarde o así. Conviene comprar los billetes con media hora de antelación o más si el día es bueno, porque el número de visitantes está limitado y los primeros barcos siempre van llenos. Otra recomendación: protegerse muy bien del sol, que allí pega muy fuerte (la leyenda dice que allí el sol da más fuerte, pero yo tengo la impresión de que realmente lo que “quema” la piel son las muchas horas que se pasan al sol, empezando por los 45 minutos de barco hasta las islas). Dentro de las islas, a mí me gusta combinar paseos de algunas horas por los miradores (el faro dell pico más alto, el alto del Príncipe, los bosques y las playas al norte del embarcadero…); y ratos en las playas. A tener en cuenta que en algunas hay sombra por la tarde, y que en algunas de las playas se permite el nudismo. Ah, y volveréis a tierra muy cansados (entre las caminatas, el sol, un chapuzón, el barco de ida y vuelta…).

         

3.2 – La playa de Samil: ya la comenté en los “paseos” por la ciudad en sí, en esta entrada. Sólo repito aquí una foto de una puesta de sol :-)

3.3 – La playa del Vao: está algo más lejos que la de Samil. Tiene la ventaja de estar menos saturada de gente, tener mejor arena y que no hay servicios, sino dunas con su vegetación típica. Es la playa habitual de la gente joven (de adolescentes a universitarios), pero hay de todo, como siempre. A mí es la que más me gusta, aunque sea la que cae más lejos de mi casa. Quizás sea porque es pequeña, queda como abrazada por la pequeña isla que tiene en frente, y con la recuperación de las dunas han conseguido devolverle un poco del romántico aire de playa salvaje que tenía en tiempos (eso sí, la carretera está a 10 metros de las dunas, y a 50m de la playa en sí).

    

3.4 – Las playas de la península del Morrazo. La península del Morrazo es la que separa la ría de Vigo de la de Pontevedra. Todas las playas, en las dos rías, son estupendas, y las podéis encontrar de todo tipo (pequeñas calas, playas de kilómetros, urbanas, multitudinarias, aisladas…). Eso sí, si intentáis salir de la playa hacia Vigo a las siete de la tarde, probablemente tardéis 4 horas en volver (en lugar de 45 minutos si salís a las seis).

    

3.5 – Las carreteras de la costa: si tenéis oportunidad, en alguna de las visitas que hagáis a otros lugares de la ría o a los alrededores de Vigo, escoged una ruta que siga la costa. Lleva un rato más, pero el paseo es encantador. A mí me encanta la N-555 hacia Redondela, quizás porque cuando volvía a Vigo de algún viaje, especialemente en tren, se entra en una ruta paralela a esta carretera. También es muy recomendable  la carretera de la costa entre Vigo y la Guardia (obviamente hasta la Guardia hay mucha más costa además de la de la ría). Y la más bonita para mi gusto, pero la que da menos tiempo a disfrutar, es la autopista entre Vigo y Pontevedra, pasando por el puente de Rande.

3.6 – La playa de Cesantes: es una lengua de arena que se aleja perpendicular a la costa, como intentando tocar la Isla de San Simón. Es una playa bastante bonita, con vistas hacia la isla de San Simón y hacia el puente de Rande. No he ido mucho, pero siempre que voy quedo encantado con la playa y las vistas.

3.7 – Monte do Facho. Es un mirador sobre las rías de Vigo y de Pontevedra, con acantilados bastante altos y hasta un Castro. Esto ya es para visitar si ya habéis visto todo lo demás (o si os dan las siete en las playas y queréis hacer tiempo antes de salir del Morrazo). En sus cercanías está el “cruceiro de Hío”, (aquí para saber qué es un ” cruceiro“), que tiene fama de ser el más espectacular de Galicia. La foto es de este enlace.

Posteado por: peregrinodelasrias | diciembre 25, 2011

Guía turística de Vigo: paseos por la costa y por la ciudad

Continúo con la pequeña guía para visitar Vigo. Hoy detallo qué es lo que en mi opinión más merece la pena ver en la ciudad propiamente dicha, distribuyéndolo en una serie de paseos. Para empezar, dejo un par de mapitas para situar las zonas de paseo. Después, por orden de más interesantes a menos, aunque para mí son todos imprescindibles, voy desgranando cada paseo (y no os olvidéis de los miradores, que ya comenté en la entrada anterior).

    

2.1- Paseo por el puerto deportivo, Montero Ríos, el muelle de los transportes de la ría y la plaza de Compostela. Para mi gusto el paseo más bonito es el que se puede dar en Vigo. Todas estas zonas son contiguas y se recorren en una hora o así. Se puede prolongar el paseo por la calle de “el Arenal” y por Rosalía de Castro, que en los tramos más cercanos al puerto tienen una zona de marcha/cenas/bares, el bonito edificio del antiguo rectorado, soportales modernos…

2.2- El “Casco Vello” (o sea, el “casco viejo”, la parte vieja de la ciudad). Está justo al lado del paseo del puerto deportivo, con lo que puede ser la continuación del paseo del párrafo anterior. Es un pequeño barrio, heredero del Vigo “original” (antes de que engullese a los pueblos vecinos). Es el típico pueblo antiguo gallego, de calles empedradas en granito, casas también en granito con ventanales grandes y blancos, etcétera. Allí es típico comer marisco (aunque tiene precios para turistas), y también es típico visitar el mercado de la piedra, curiosear por las tiendas alternativas, y tomarse un café/cerveza en alguno de los bares pijos de las placitas cercanas al antiguo ayuntamiento (de la Constitución, de la Princesa y también la puerta del Sol, aunque no sea propiamente del Casco Vello).

2.3- La playa de Samil: tiene unos dos kilómetros de largo, y un paseo marítimo que la recorre en toda su longitud. El paseo discurre paralelo al arenal de la playa, y queda separado de la carretera contigua por un pinar ajardinado, con varios parques y varias pequeñas pisicinas. También hay un tobogán acuático y varios bares, aunque por su situación también son caros. Por supuesto, las vistas desde este paseo marítimo son magníficas:  las islas Cíes, buena parte de la ría, las salidas de los barcos al Atlántico… y la isla de Toraya, que reconoceréis porque lleva encima el mayor estropicio urbanístico de la ciudad. Es el paseo más típico para los vigueses en invierno, y la playa más famosa de la ciudad. Tan famosa es, que casi no hay vigueses en la arena y en los parques, sino turistas portugueses y orensanos (Orense está a una hora en coche, y se dice que Orense “tiene playa, la de Samil :-). En verano está sobresaturada mientras hace sol, igual que el paseo. Pero una vez pasada esa saturación (invierno o hacia las ocho o así), es un paseo para enamorarse de la ciudad y de la ría. Y además de los bares que se encuentran junto al paseo, hay también algunos bares y discotecas al otro lado de la carretera.

2.4- Calles García Barbón, Príncipe y Urzaiz. Son otro paseo que está junto al del puerto y el casco vello, con lo que puede ser el complemento para estos y así terminar el día . Aquí están casi todas las tiendas, y también casi todos los edificios modernistas, que son quizás la arquitectura más interesante de la ciudad (aunque sin grandes alardes). En el paseo del Príncipe, es recomendable dejarse caer por el Museo de Arte Contemporáneo (Marco, os dejo aquí el enlace), que era una cárcel en tiempos. La entrada suele ser gratuita, y aunque las exposiciones suelen ser incomprensibles, el interior está muy bien reformado.

2.5 – Parque del castillo del Castro (o Chrarlie Rivel, aunque sólo “escucharéis” este nombre en los mapas). Es el parque del mirador de “El Castro”, que ya comenté en la entrada decidada a los miradores. Por tanto, si ya habéis pasado por el monte Alba, este paseo es bonito pero no tanto como los anteriores. Está un par de cuestas por encima del Casco Vello y de García Barbón, así que se puede ir de uno a otro si hay tiempo y ganas de patear. Y como indica el nombre, hay un castro celta en una de las faldas de la montañita donde está el castillo.

2.6 – Parque de Castrelos: es el parque más grande dentro de la ciudad (en las afueras hay montes completos a los que se les llama “parques forestales”, como el del mirador del Monte Alba). Dentro de él está el Pazo de Castrelos, con un pequeño museo de la ciudad, y que además es curioso por ser un “pazo”, la casona/palacio típica de los caciques gallegos. Los jardines contiguos son muy bonitos, ideales para dar una vuelta por ellos y pararse en el rincón que más os guste.


2.7 – Bouzas: era el pueblo más importante de los que engulló Vigo. La zona del puerto y su playa han quedado bastante bonitos después de su recuperación. Y desde hace poco, es una zona con algún bar/restaurante interesante.

Posteado por: peregrinodelasrias | noviembre 19, 2011

Los miradores de la ría de Vigo

Seguimos con la pequeña guía para visitar Vigo.

Y la primera parada que recomiendo al llegar a Vigo, si el cuerpo no pide un descanso inmediato en el hotel, yo recomiendo empezar por suir a alguno de los miradoers de la ría (o sea, montes altos con vistas). De los muchos que hay, yo recomiendo dos (y recomiendo no visitar un tercero). En las imágenes siguientes podéis ver dónde están y cómo llegar, y bajo ellas describo los miradores (con alguna fotillo de regalo al final).

Miradores de la Ría de Vigo

Detalle del final del recorrido hasta el monte Alba

Ruta desde el centro de Vigo hasta el monte Alba.

1.1 El mirador del monte Alba. De los varios miradores que hay, para mí es el mejor. Desde allí se ve casi toda la ciudad, toda la ría, las Cíes, la universidad, los bosques que rodean la ciudad, parte del Val do Fragoso… La vista es espectacular tanto de día como de noche (las luces marcan la costa y las zonas habitadas), pero al anochecer pasa de espectacular a verdaderamente inolvidable: el sol se pone hacia el oeste, entre las islas Cíes, e ilumina con colores rosáceos la ciudad a los pies del monte, y también a otra orilla de la ría. Dejo fotos por aquí, pero atención: las fotos captan sólo una parte de todo el paisaje que se puede alcanzar desde el Alba.

1.2:  El mirador del Castillo del Castro (el parque “Charlie Rivel” en los mapas”). Este es otro mirador muy  bonito, y quizás el más ffrecuentado por los propios vigueses (yo voy tres o cuatro vecs al año, con visitas o simplemente con la pandilla de amigos). Por un lado, tiene vistas “cercanas” a las zonas portuarias y a los barrios interiores de la ciudad. También es muy bonito tanto de día como de noche, y también especialmente al ponerse el sol. Por otro lado, y este es su otro punto fuerte, los jardines del interior del castillo y que lo rodean son muy agradecidos para pasear, por las cuestas ligeras (o no tan ligeras a veces), las murallas del castillo, el ajardinamiento sencillo… Además en las cercanías hay un parque infantil al que creo que hemos ido todos los vigueses de pequeños (y de padres). Y es que pasear por el Castro y acabar en su mirador es uno de los paseos más típicos de la ciudad (y dejar que los niños se desfoguen en sus parques también es de lo más típico :-).Un único peligro: hay que tener cuidado de que no os sumen al botellón que se suele montar en estos jardines los fines de semana.

1.3: Otro mirador es el de la Guía, pero no lo recomiendo porque las vistas están medio ocultas por las arboledas del parque que rodea al mirador. Si alguien os lo recomienda, preguntadle si ya se ha solucionado ese problema de falta de vistas. Eso sí, es una colina arbolada rodeada por el mar y coronada por una pequeña iglesia, que así resulta uno de los montes más conocidos y reconocibles de la ciudad.

Vista desde el monte Alba al anochecer

Otra vista desde el Alba, con uno de los típicos bancos de niebla que a veces inundan la ría

Vista desde el Castro hacia la bocana de la ría

Vistas desde el Castro hacia el interior de la ría

Uno de los iconos del Castro: las anclas con la ría al fondo

Uno de los rincones del parque del Castro

El mirador de la Guía visto desde Chapela.

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